lunes, 3 de mayo de 2010

Del oficio y modus vivendi vol.2

Originalmente tenía pensado que esto se tratase de múltiples posts, pero después de pensarlo detenidamente me di cuenta de que la neta nadie está tan al pendiente de este blog, así que mejor me dejo de faroladas y pongo de una vez y de corrido lo que resta del proceso que seguí para dar vida a una de mis más recientes ilustraciones, con el fin de que entiendan el proceso que usualmente sigo a la hora de dibujar y de paso, si algo de ello les sirve, pues lo tomen para uds mismos... continuemos:

Una vez que he rellenado con un color sólido mis siluetas, entonces, usando un pincel de borde definido y un color más obscuro dentro de la misma gama del color base, comienzo a trazar de manera rápida lo que imagino será la manera en la cuál la luz golpeara los cuerpos. Lejos de buscar precisión, este paso es para darme una buena idea del volumen que tendrá mi dibujo, si sobra o falta lo corregiré después conforme vaya progresando la ilustración.

A continuación procedo a fundir mi color base y mi color sombra utilizando un pincel de borde suave y con muy poca opacidad, alternando el uso de ambos colores hasta que el difuminado sea sumamente suave y no se note de manera brusca la unión de ambos colores. A partir de aquí es cuando puedo comenzar a corregir, agregar y quitar áreas de luz y sombra según la imagen se vaya cuadrando en mi mente. A lo que  me pregunten cómo es que sé en donde irá la luz o la sombra me remonto a los principios básicos que les comente en el post anterior... OBSERVACIÓN, entender los volúmenes de manera completa (cosa que aún no domino) sólo se consigue con observación detallada y continua.

Usando colores ligeramente más obscuros dentro de mi misma gama, comienzo a hacer más notorias y pronunciadas algunas áreas de mis sombras, cuidando siempre que el difuminado de estas con el color que se tiene debajo sea lo más suave posible. Cabe mencionar a manera de tip, que, cuando un elemento se encuentra encima de otro (un brazo sobre el torso o la cabeza sobre el cuello) éste pronunciará una sombra más obscura conforme se acerque al elemento que se encuentra debajo. Tómenlo en cuenta a la hora de dibujar sus sombras.
 
En este punto comienzo a agregar detalles más precisos como lo son, en este caso, los ojos, los labios, las cejas y los pezones de estas chicas. Lo hago en este punto con el fin de primero establecer los lugares donde existirán los volúmenes para que estos elementos se adecúen a dichas zonas. También comienzo con un esbozo de la forma y color que tendrá el pelo el cuál agrego de la misma forma en esta etapa para poder adecuar el trabajo logrado al detalle agregado.

Ya acercándome al final de este proceso, continúo a detallar el pelo agregando luces y sombras a manera de pinceladas que sigan la dirección que este posee sobre la cabeza para dar la sensación de volumen y dirección. También agrego cabellos y mechones individuales para dar un sentido de realismo mejor logrado. Como toque final procedo a acentuar un poco más algunas sombras, dándoles mayor obscuridad y en algunos casos definiéndolas un poco más. En este punto podría considerarse terminada la ilustración pues he conseguido un resultado bastante satisfactorio. Sin embargo, con el fin de darle un plus, procedo a jugar con los niveles de luz, balances de color, el fusionado de las capas y agregar algún fondo.


Pues bueno... aquí tienen la pieza terminada, la cual, cabe mencionar, tiene sus detallitos imperfectos, pero, como en todo, es parte de un proceso que a veces sale bien y a veces no tanto. Les agradezco a aquellos que hayan leído hasta este punto y espero que les haya servido de algo, al menos para quitarse la curiosidad sobre el qué es lo que pasa a la hora de que hago una ilustración.

Saludos y nos vemos pronto

Mungui

1 comentario: