jueves, 11 de febrero de 2010

El placer de los movimientos oculares rápidos

Cierro los ojos, mis pies se desprenden del piso y lentamente emprendo el vuelo, lo hago con una soltura sumamente natural, no era de mi conocimiento pero toda mi vida he podido volar, simplemente no lo sabía.
Estoy en el metro Balderas, una amiga y yo nos sentamos a contemplar el espontáneo concierto que Radiohead ofrece aquí, para nuestra sorpresa son puros covers… a pesar de lo espontáneo de la situación me siento completamente engañado… después de 5 canciones se retiran del escenario.
Miro hacia arriba y noto como se forman extrañas figuras en el cielo, una voz sumamente grave retumba a la distancia al mismo tiempo que mi cuerpo se desploma sobre el suelo... me sofoco, es el fin del mundo…
Me encuentro caminando por la calle, estas hermosa, portas un vestido azul que resalta increíblemente tu figura, volteo a verte, acaricio tu mejilla y te digo lo hermosa que te ves… me volteas a ver con el ceño fruncido al momento que me dices “no empieces”.
Estoy en la orilla de la playa, junto a un centenar de personas vislumbro como un majestuoso tsunami se dirige hacia nosotros, no lo pensamos 2 veces, corremos hacia la creciente ola creyendo que el impacto será asi más reducido que si esperamos pacientemente a que ella nos alcance, me sumerjo en el agua y después de una feroz nadada me encuentro en la cima de la onda acuática la cual sigue avanzando a tierra.
Es una gran fiesta, entro y veo muchas caras familiares pero es la suya la que roba mi atención, se encuentra tirada sobre un puff, aislada del barullo que se forma a su alrededor. Al momento que nuestros ojos hacen contacto, me sonríe mientras me dice “que gusto que llegaras, siéntate conmigo”.
Entro a la habitación de mis padres, los 2 se encuentran sentados en su cama y me miran con un semblante sumamente triste, mi madre se acerca hacia mi y me dice “Lo sentimos, pero tenemos que matarte, lo más que podemos hacer por ti es darte 5 minutos de ventaja antes de perseguirte y acabar contigo”.
Es 25 de diciembre, me levanto temprano para poder abrir los regalos que me trajo Santa Claus; cual sería mi sorpresa al darme cuenta de que no hay nada bajo el árbol, me siento sumamente miserable.
4 sujetos me persiguen por la calle, su intención es clara, hacerme daño; mi respiración pesada me impide escuchar con claridad las injurias que me gritan, me escabullo por las calles intentando evitar una confrontación pero esta se hace inevitable al momento de que uno de mis perseguidores al fin me alcanza, no tiene oportunidad, lo noqueó con mucha facilidad, a él y a mis otros 5 perseguidores, los he dejado tan mal que ni siquiera pueden decirme quién los ha mandado.
Ixtapa Zihuatanejo, estoy de vacaciones, vagando en una tienda de ropa cuando de repente la veo, no puedo creer que hayamos coincidido de semejante manera. Nos saludamos afectuosamente y platicamos sin cesar, me acompaña a todos lados, su rostro me permea un sentimiento de calidez tan acogedor que la sonrisa que proyecta no cabe en mi rostro; la velada es coronada en el momento que sus labios alcanzan los mios y compartimos un delicado pero hermoso beso.
Tiene 6 años de que no cruzo palabra con él y de repente lo encuentro en la calle, la ira que me invade es tal que me abalanzo sobre él y lo muelo a puñetazos, el sentimiento de satisfacción que cruza por mi cabeza es insuperable.
Me encuentro caminando por el pasillo de la universidad, al momento de ver mi tira de materias de doy cuenta que he llevado casi todo el semestre sin asistir a 2 clases y yo ni siquiera lo recordaba, un escalofrío recorre mi espina dorsal… de repente, abro lo ojos... ya es de día.

El mundo onírico es muy extraño, pero a la vez increíblemente delicioso… al momento de hacer retrospectiva y analizar la naturaleza de tus sueños te das cuenta que el cerebro puede llegar a ser un lugar increíblemente macabro e infinitamente aspiracional.
Me pregunto, que diablos soñaré el dia de hoy?

lunes, 1 de febrero de 2010

Moon...


Aunque el año es incierto, desde el principio queda claro que el futuro nos ha alcanzado.
La principal fuente de energía en la tierra ya no es el petróleo, eso ha quedado atrás. Es ahora el Helio-3 el combustible que mueve al planeta y viene nada más y nada menos que de la Luna.
Sam Bell es el único encargado de controlar la base minera lunar "SARANG"; su estadía en solitario dentro de nuestro gran satélite natural esta encadenada por un contrato de 3 años que está a punto de expirar. A solo 2 semanas de regresar a casa para reunirse con su esposa e hija, Sam, acompañado de la supercomputadora inteligente GERTY (vocalizada por no más ni menos que Kevin Spacey) comenzará a ser partícipe de una experiencia surreal que cambiará por completo, no solo su estadía en la luna, sino su existencia misma.

El primogénito del aclamado cantante David Bowie, Duncan Jones, debuta en el cine y nos brinda una película que podrá considerarse en años venideros como una obra maestra del género.
Sin necesidad de lasers, apabullantes naves espaciales, batallas estelares y demás efectos especiales de gran complejidad, el director nos regala una pieza que brillará mucho tiempo en los altares de la ciencia ficción gracias a un aproach tímido pero contrariamente desgarrador y su factura impecable y llamativa.
Sam Rockwell (Frost/Nixon, The Green Mile, Iron Man 2) por su parte, ejecuta una actuación digna de admirarse al dar vida al astronauta solitario y único encargado de seguir alimentando al planeta tierra con el nuevo y valioso combustible y que de poco en poco se ve víctima de un secreto que cambiará su vida y propósito por completo.
Kevin Spacey, por su parte, ha de acompañar al protagonista en un rol que bien podría ser la contraparte de la legendaria computadora HAL 9000 y que brinda a la trama ese contraste artificial/humano que sirve como aderezo al semblante bizarro y giros de tuerca que suceden a lo largo de la historia una y otra vez.
La atmósfera solitaria y maravillosa del satélite terrestre acompañada por la banda sonora compuesta por Clint Mansell (Requiem for a Dream/The Fountain) son los detalles finales que terminarán por dar forma a esta fenomenal pieza.
Nuestra naturaleza alienadora es retratada nuevamente, sin embargo, esta vez, con un tono tan distinto como fresco en una película que perdurará en la mente de todo aquel que gusta del cine que va más allá de los estándares hollywoodenses.