domingo, 31 de enero de 2010

Cold Souls Review


Estuve esperando ver esta película por un muy buen rato, desde el momento que vi el tráiler, quedé enganchado por completo; ahora que ya la he visto, la historia es distinta.
Paul Giamatti (interpretando a... Paul Giamatti) tiene un problema: su vida se está volviendo tan plana que sus habilidades actorales se ven afectadas por ello y realmente las necesita para poder desarrollar un complejo y emotivo papel dentro de una obra teatral de corte ruso.
Su agente, al tener en cuenta este problema, le sugiere echarle un ojo a cierto articulo en el New York Post acerca de una empresa que se dedica a extraer y congelar almas.
Incrédulo pero movido por su desesperación, Giamatti acude a dicho lugar solo para encontrar un negocio bastante establecido y que al parecer brinda cierto grado de resultados.
Una vez sin alma, comienza a notar cambios sustanciales en su vida, sin embargo, lejos de ayudarlo lo trastocan a un nivel, no solo mayor, sino diferente.
Con semejante conflicto sobre sus hombros, no le queda de otra más que optar por una última opción: Portar el alma de un tercero. A partir de aquí, los conflictos sólo suben más su tono y la trama se ve inmersa en una compleja red de tráfico de almas que llevaran al pobre Paul al borde del colapso nervioso mientras intenta rescatar su alma secuestrada.
Giamatti nos regala en esta película una actuación increíblemente efectiva. La expresividad que logra este actor a lo largo del filme llega a sorprenderte más de una vez al transmitirnos la fuerte neurosis que sufre su personaje en los diferentes procesos que experimenta en esta historia.
La rama actoral de esta pieza no puede ponerse en entredicho; todos y cada uno de los involucrados en darle vida a los personajes efectuaron su papel de manera por demás satisfactoria, creando por momentos una atmósfera de comedia involuntaria absolutamente sublime (y que de cierto modo me hace recordar el cine de los Coen)
Es evidente que el problema de esta pieza no son las actuaciones, sino un guión que intentó contarnos demasiadas cosas pero que nunca logró la cohesión necesaria para poder concretarlas y crear un verdadero sentido de conclusión a la hora de ver rodar los créditos; que nos llevó de manera tambaleante por un mundo semi real / semi ficticio, tan común en el trabajo de Charlie Kauffman o Michel Gondry, pero careciendo por completo de su nivel de profundidad.
A pesar de no alcanzar la magnificencia, creo que vale la pena verla al menos una vez, pues me queda claro que a cada persona le llegará en un nivel diferente.
En lo particular, para mi, no logró trascender más allá de un buen intento de cine de sustancia.

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