viernes, 27 de noviembre de 2009

AMOR FATI

“One must want nothing to be different, not forward, not backward, not in all eternity… not only bear what is necessary… but to love it”

Con esta frase, el filósofo alemán Friedrich Nietzsche, nos introduce a una doctrina conocida como Amor Fati, latín de “Amor al destino”.
Se trata de una actitud en la cual uno no sólo debe aceptar su situación, buena o mala, sino abrazarla, entenderla y amarla.
La idea detrás de esto me parece maravillosa, la praxis, por otro lado, es sumamente difícil. Supongo que los monjes budistas o demás personas que han logrado un desapego material pueden presumir de dominar este concepto, pero para el ser humano común y corriente, puede ser más complicado que lazar a un elefante con un hilo de nylon.
Hace mucho tiempo quise adoptar este modus vivendi, (por causas que por lo pronto no detallaré aquí)... francamente nunca lo logré, siempre encuentro algo de que estarme quejando: Que si tengo frio, que si tengo calor, que si no puedo comer lo que me gusta, que si tengo mucha chamba, que si no puedo estar con la o las personas que yo quiero estar, etc... Como les dije, es algo sumamente difícil puesto que tendemos a buscar una satisfacción de nuestras necesidades inmediatas y descuidamos el ocuparnos de nuestro bienestar básico y global.

Hace tan solo unos días, cuando me encontraba en el metro rumbo a mi hogar, al momento que las puertas del vagón se abrieron para permitir la entrada, fui recibido con un cántico, una tonada sin sentido vocalizada de manera gutural por un hombre de edad madura (que es un eufemismo de decir “anciano”) que se encontraba cantando en el vagón, buscando que alguien le obsequiara algunas monedas.
No se qué me perturbó más, si el ver su silueta cubierta de andrajos que parecieran no haber tocado el agua desde hace varios meses, el notar que fluidos corpóreos se encontraban ya secos sobre su vestimenta, el aspecto esquelético que portaba este hombre o la amargura y tristeza con la cual entonaba su canción...
Acaso el darle mis últimas monedas generarían algo más que tranquilizar mi consciencia unos cuantos minutos mientras él tendría lo suficiente para comprar un bolillo?
No pude mantenerle la mirada, el conjunto de situaciones arriba descritas me ponían nervioso, solo haciendo retrospectiva puedo analizar qué fue... seguramente el miedo a verme reflejado en este individuo en algún momento de mi vida... no lo sé...
Creo que es momento de preguntar si acaso ese pobre hombre tiene algun hogar a donde llegar, una almohada donde postrar su cabeza o un cobertor que lo proteja del frio? Acaso tendrá garantizado el llevarse aunque sea un bocado lo suficientemente abundante como para permitirle seguir en pie? Acaso posée alguna fuente de ingreso que no sean las monedas que algún piadoso le regala? O acaso tiene un amigo, familiar, conocido con quien charlar en algún momento del día?
Creo que una negativa es el común denominador a todas estas preguntas las cuales, al darles un poco de vueltas en la cabeza me hacen recapacitar...

Quizá, después de todo... no sea tan difícil alcanzar el Amor Fati...

lunes, 23 de noviembre de 2009

Lo que no vió

Como se habrán enterado en mi post anterior, la segunda encarnación de la exposición colectiva de ilustración no es un versus se dió por terminada el viernes pasado cuando ésta fue retirada de la sala Sor Juana Inés de la Cruz en el Centro Cultural Juan Rulfo.
Para aquellos que no tuvieron la oportunidad de ir, aqui les anexo una imagen de las tres piezas que expuso su servidor.
Por falta de tiempo tuve que"remasterizar" 2 de estas piezas las cuales eran simples dibujos a blanco y negro, la tercera es completamente inédita y fue creada de manera exclusiva para esta exposición.
Les sugiero dar click en la imagen para verla a tamaño completo y asi puedan apreciar el detalle de las mismas, en especial de la pieza #3 la cual posée ciertos elementos que solo dando zoom se pueden apreciar completamente.
Espero les gusten y pues, si no tuvieron la oportunidad de verlas en vivo, aqui tienen el chance de ver su versión digital.

saludos!

sábado, 14 de noviembre de 2009

no es un versus 2.0

En algún momento del verano del presente año, en la mente de mi gran amiga Ingrid Carraro se gestaría la idea de proveer un espacio de exposición donde jóvenes talentos en el campo de la ilustración pudiesen reunir su trabajo para ser visto por propios y extraños.
El 9 de septiembre, esta idea se manifestaría de manera tímida, pero permeando un potencial que aún no puede alcanzar a definirse, al reunir a mis compañeros Miguel Sandoval, Lilia Sánchez y Fernando Sica en la universidad del Claustro de Sor Juana donde los 4 expondríamos tan sólo un poco de lo que para nosotros suele ser un elemento sumamente cotidiano: Nuestras ilustraciones.
Tras 3 horas de reunir al público a contemplar nuestra gráfica y recibir el feedback de nuestros seres más cercanos, ese evento cerraría sus puertas; sin embargo, su espíritu continuaría meciéndose en el aire por un buen rato más.
Tras meses de duro trabajo, esfuerzo y sacrificio por parte de mi amiga curadora, el pasado 12 de Noviembre volvería a ver la luz el proyecto titulado no es un versus, ahora con más integrantes, en un lugar mucho más amplio y con la oportunidad de ser apreciado durante más tiempo.
A pesar de varios contratiempos sufridos y un ambiente de stress que se rehusaba a dejarnos en paz, con unas breves palabras de bienvenida, daría comienzo esta nueva encarnación en la cual, a la ya mencionada alineación de ilustradores se nos unirían, Pammela Rojas, Laura Ruiz, Alberto Alavéz, Alonso Ayala y mi nueva y preciada amiga Flavia Zorrilla Drago.

No tengo afán de auto halagarme, creo en las paredes de la galería Sor Juana Inés de la Cruz (coincidencia?) se encuentran expuestas 29 piezas que gritan la existencia de talento.
Mis colegas ilustradores y yo compartimos un gusto que considero bellísimo y a pesar de que cada uno de nosotros lo ejecuta de manera muy distinta, nuestro común denominador es la pasión por transfigurar una realidad alterna utilizando algún instrumento en nuestras manos, llámese lápiz, pluma, pincel o mouse.
Me siento honrado, en primer lugar por el hecho de que alguien haya creído que lo que hago es digno de ser mostrado en un espacio de exposición, en segundo por compartir dicho lugar con personas que poseen un talento enorme y que estoy seguro pueden alcanzar cosas que ni siquiera ellos mismos pueden vislumbrar.
Será el tiempo el que nos de la pauta para saber de lo que realmente somos capaces, mientras tanto, no me queda más que agradecer de manera extensa y profunda a Ingrid por haber confiado en nosotros y habernos brindado esta posibilidad.
Y si tu que lees esto sientes curiosidad, corre a visitar este espacio que durará hasta el próximo jueves (tentativamente pueda durar más)... en mi más sincera opinión, creo que no te arrepentirás.