martes, 14 de julio de 2009

MRH

mrh eyes

Por lo general en este blog suelo hablar de cosas como cine, videojuegos, ilustración y demás temas que giran dentro del contexto de mis gustos más clavados; sin embargo, pocas veces he usado este espacio como medio de desahogo personal.
El enamoramiento es un concepto sumamente fuerte, quizá, en cierta medida y en ciertos momentos, llegue a ser más intenso que el amor mismo.
El engatusarnos con una persona por la cual aún no existen sentimientos recíprocos y dejar que tan sólo un pequeño porcentaje de esta persona sea la que nos trae en la completa y absoluta pendeja, es una situación digna de un post bloggeril (sic).
Durante mis púberes andares por la secundaria, sucedió mi primer enamoramiento serio... digamos nivel CRUSH... no con algún miembro de la farándula, algún miembro inalcanzable de alguna familia conocida... no, una compañera de mi misma edad, tan parecida a mi como diferente en muchos y diversos aspectos.
¿Cómo empezó? Hasta yo tengo problemas para identificar momentos claves... pero si tuviera que apostar, me iría por su mirada: tan pequeña como cautivadora, con un ángel especial, el centro de ese rostro que me acosó tantas veces en mi joven cabeza; con una personalidad tremenda, seriedad aparente en la que se escondería un espíritu por demás desenfrenado.
Algo tan tonto como el sentirte nervioso por una presencia a escasos metros de ti llegó a mover una infinidad de cosas en mi vida, primordialmente emocionales... el por fin experimentar un poderoso deseo por llenar un evidente vacio en mi persona cambió mi vida por completo.
4 años... 4 largos años fueron los que tuvieron que pasar para poder asimilar esta etapa, poder entender, aceptar y digerir todas las cosas que sucedieron en mi interior por el simple hecho de estar enamorado de una persona que físicamente nunca estuvo junto a mí, pero a nivel idea, a nivel espíritu, a nivel humano, me llenó en tantos aspectos que ni siquiera me atrevería a enumerarlos.
Hoy en día puedo decir que la conozco mucho mejor, que somos, de cierta manera, amigos, que ya no tengo porque sentirme nervioso en su presencia, que ya no sufro de pena al encontrarme con su mirada, ya no siento un costal de mariposas en el estómago al sentirme cerca de ella... todo eso ha trascendido hacia algo más grande: Gratitud.
Gratitud por aparecer en mi vida, aunque fuese sólo como un fantasma, fue el proceso de conocer a la persona detrás de ese fantasma una de las experiencias más enriquecedoras a lo largo de mis 24 años de vida.
A sólo 9 extensos años de que iniciara aquella experiencia, te doy las gracias, aún cuando ni siquiera tuviste que mover un dedo.
Y a todos aquellos que se preguntan el nombre de la persona en cuestión, al menos por este medio, tendrán que vivir en la duda, por respeto a esa persona, me limito a dejar este humilde dibujo como testimonio de mi primer y más grande CRUSH... Saluti.

5 comentarios:

  1. ya mungui no seas mamador, queremos nombres!!!!
    jajajaja
    no es cierto munguía, se respeta.
    Quien diria que, debajo de ese ser tan prosaico se esconde un excelente redactor. me gusta un chingo como escribes.

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  2. i know the name! jaja oye me gusto que compartieras algo más personal en tu blog, bien hecho mi estimado.

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  3. why the hell you know the name???????

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  4. si, a mi tambien me agradó bastante, y eso de acordarme que me daba vergueza ver al susodicho a los ojos! uh inolvidable...aunque nunca fuimos nada...jajaja

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  5. @mala coneja... ahhhh que los amores juveniles, no? jajaja
    saludos

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