sábado, 31 de enero de 2009

All started with a Big Bang!




La oferta de series gringas en la actualidad es un gran buffet donde uno puede servirse del género que más le guste: Vampiros, náufragos, mafiosos, médicos, amigos, amantes y un enorme etcétera conforman las premisas de lo que las productoras de tv gabachas nos brindan por medio del entretenimiento en la caja idiota.
Me considero un geek, no tengo porque negar la cruz de la parroquia, es por eso que encuentro en The Big Bang Theory, sitcom estadounidense de reciente creación (2007), uno de mis mayores divertimentos. Para quién no sepa y por ende no esté familiarizado, esta serie gira alrededor de 4 genios veinteañeros que trabajan en Caltech efectuando investigaciones continuas sobre la "teoría de las cuerdas". En su tiempo libre, estos inadaptados sociales, gustan de utilizar su tiempo en videojuegos, comics, ciencia ficción, y demás actividades consideradas por el ignorante e inquisidor como temas geek. Frente al apartamento de estos cuates se muda una hermosa joven cuyo fuerte no es su IQ, sino sus habilidades sociales y su andar por el frívolo mundo de la cultura pop. El cruce de estos mundos ha generado, hasta su segunda temporada, un gran numero de situaciones que desembocan en carcajadas a grito pelado y que promete seguir brindando muchas risas por un buen rato. Si no eres geek, disfrutarás mucho esta serie cargada de buen humor... si sí lo eres, tu diversión ser multiplicará considerablemente (y quizá te sentirás culpable después al darte cuenta de que entiendes tooodos los chistes).

jueves, 29 de enero de 2009

Pequeño gran planeta


El mundo de los videojuegos, hoy en día, nos ofrece un mundo estúpidamente grande de posibilidades, con cada día que pasa, esta industria traspasa barreras que antes ni siquiera podían concebirse; el cine y el entretenimiento digital se han fusionado de manera tal que los videojuegos poseen ahora equipos de producción y presupuestos tan grandes como los grandes hits hollywoodenses. Sin embargo, no puedo evitar regresar a mi infancia y recordar la simplicidad que ofrecían los juegos en aquel entonces... con unos pocos pixeles podían generarse horas y horas de entretenimiento sin tantas pretensiones como las que vemos en la actualidad. Pero, y he aqui el punto de este post, existen videojuegos que han logrado encontrar el balance entre la exquisitez visual que las tarjetas de video tan marranas que cargan las consolas de nueva generación nos ofrecen y los elementos sencillos y bien pensados del antaño mundo del NES.
Little Big Planet podrá parecer a priori una gran joteria... unos pinches monitos que parecen muñecos vudú felices quizá no sea del atractivo de todo el mundo, pero una vez que te sumerges en él te encuentras con una experiencia como pocas. No solo se ve asquerosamente bien, sino que esta dotado de una sencillez de la que pocos juegos pueden presumir, un soundtrack adictivo y melodioso (café tacvba, battles, alexander nevsky, jim noir, the noveltones, kinky, entre otros) pero lo que hace a este juego brillar como los blings blings que descansan en el cuello de 50 cent, es la capacidad que se le brinda a cada usuario de crear sus propios niveles con TODAS y cada una de las herramientas con las que este juego fue construido; es un tanto complejo al principio, pero una vez que te has acostumbrado a ellas, el potencial de diversión se multiplica de modo geométrico.
Si tienes un PS3 o estas pensando en adquirir uno pronto, realmente vale la pena que le eches un ojo, es uno de los mejores juegos que esta generación de consolas pudo ofrecer.
Orale, a jugar putos!

miércoles, 28 de enero de 2009

Slumdog Millionaire



"Ecléctico" sería la mejor palabra para definir el trabajo del cineasta inglés Danny Boyle; el maldito ha experimentado con una gran variedad de estilos y a todas y cada una de sus producciones las ha sabido dotar de su peculiar estilo de hacer cine.
Marcó a toda una generación con su multilaureado drama-ácido-cómico "Trainspotting" (de paso exponiendo el enorme potencial de un joven Ewan McGregor), le dio un giro refrescante al género de zombies con "28 days later" y nos mostró una gran fusión de sci-fi y thriller con "Sunshine". Ok, también tuvo proyectos no tan frucíiferos como "The beach", "Millions" y "A life less ordinary". El hecho no es que sean malas, simplemente saben a platillos que no terminaron de cocinarse, sin embargo y volviendo a la premisa con la que inicie este post, poseen una gran diversidad de estilos y temáticas.
Ahora, Boyle nos regala en "Slumdog Millionaire" su última entrega, una película que puede saborearse una y otra vez y siempre terminarás con un agradable sabor de boca.
Jamal Malik, joven hindú nacido en la otrora Bombay, se encuentra a una pregunta de ganar 20 millones de Rupias en la versión India de "Who wanna be a millionaire", sin embargo, la policía cree que hace trampa, porque... ¿qué diablos puede saber un pobretón oriundo de los barrios más bajos de la India como para poder llegar tan lejos en un juego de conocimientos? Durante 2 horas, Boyle nos regala una exótica visita al subcontinente Hindú donde veremos que hay cosas que no pueden explicarse con la luz de la razón, simplemente están escritas. ¿Cuál es la verdadera esencia de esta película? Si les dijera, les arruinaría el final, solo véanla.


martes, 27 de enero de 2009

Saludo de beso tronado



Pues así está la cosa... al fin he sucumbido al creciente y enajenante mundo de los "blogs" ¿Por qué?... ¿porque no?
Aquí, mis estimados amigos, encontraran mi concepción y crítica del mundo de la música, cine y videojuegos (tópicos que me apasionan y competen mis ratos de esparcimiento) así como también compartiré un poco de la forma en que percibo mi existir en este bizarro y surreal mundo que nos ve amanecer todos los días.
Yo soy Rodrigo Munguía y te doy la más cordial bienvenida a quizá la peor forma que encontrarás para perder tu tiempo en la internet.

Esta es tercera llamada, tercera... comenzamos.